|
Corrían los años 60. Tras los difíciles años de la posguerra, España daba sus primeros pasos para modernizar la economía y mejorar el nivel de vida de la población. Con ese fin, se puso en marcha un plan de desarrollo económico dirigido a impulsar el crecimiento industrial del país. Los esfuerzos principales se centraron en la siderurgia, los bienes de consumo y los automóviles. También se fomentaron las importaciones y las inversiones de capital extranjero y España se acercó a la OCDE y al Fondo Monetario Internacional. Los resultados del plan superaron las más optimistas previsiones iniciales, transformando radicalmente la fisonomía del país. La renta media por habitante creció sustancialmente y, progresivamente, las empresas multinacionales comenzaron a realizar cuantiosas inversiones. En poco tiempo, España dejó de ser un país que subsistía eminentemente gracias a la agricultura para convertirse en una potencia industrial, con una tasa de crecimiento considerable.
Como consecuencia de todos estos cambios, España dejó atrás su aislamiento y se fue abriendo al mundo exterior, comenzando a celebrarse en el país distintos tipos de congresos y simposios en los que personalidades del mundo entero ponían a una sociedad ávida de conocimiento al corriente de lo que se estaba haciendo en otros países. En este contexto, un grupo de seis intérpretes, pioneros de la interpretación en España, decidieron aunar esfuerzos constituyendo en 1968 la Agrupación de Interpretes de Conferencia de España (denominada en sus comienzos Agrupación y no Asociación ya que el gobierno de la época no veía con buenos ojos ningún tipo de movimiento "asociacionista"). Este grupo, formado por Dante Bassi, Isidoro Calin, Pedro González Maumejean, Thomas Monaghan, Julián Solana y Enrique Villaín, comprendía tanto intérpretes que habían adquirido su experiencia en el reducido mercado local de finales de los cincuenta y principios de los sesenta, como profesionales que se habían formado, y fogueado, en el extranjero.
Desde un principio, la característica fundamental de los intérpretes de AICE fue su capacidad de ofrecer interpretación de calidad en al menos dos lenguas (interpretación en ambos sentidos). Inicialmente, el grupo cubría el español, el alemán, el francés, el inglés, y el italiano. Durante estos años, el número de eventos internacionales celebrados en España se limitaba a los organizados por entes públicos o por algún organismo internacional (FAO, OMS, etc.) y eran contadísimos los recintos que contaban con equipos fijos de interpretación simultánea.
Con el paso del tiempo se fueron sumando nuevos miembros a la Asociación, incrementándose también el número de idiomas ofrecidos. Asimismo, las empresas privadas y las sociedades profesionales y científicas comenzaron a organizar gran cantidad de seminarios y simposios por lo que un número cada vez mayor de nuestros miembros se fue especializando en distintas disciplinas como la medicina, la física, la ingeniería, la biología molecular, etc.
Pese a la evolución registrada, la interpretación simultánea seguía siendo una gran desconocida en España. Pero esto cambió cuando en 1976 Televisión Española puso en antena el programa de debates La Clave, que contrataba exclusivamente intérpretes de AICE. Fue gracias a La Clave que millones de españoles comprobaron la gran utilidad de nuestra profesión y a muchos de nuestros miembros se les identificó durante años como "las voces de La Clave".
Con la adhesión de España a la Unión Europea y con el creciente número de avances científicos y tecnológicos, el número de reuniones internacionales celebradas en el país se ha disparado, dando lugar a la edificación de gran cantidad de modernos palacios de congresos a lo largo y ancho de la geografía española. Los intérpretes de AICE han sido protagonistas de esta evolución, haciendo posible la difusión en España de las ideas de personalidades del relieve de Robert Gallo y Luc Montaigner (descubridores del virus del sida), Bill Gates (el artífice del software comercial), José Saramago (Nobel de literatura), Noam Chomsky (creador de la gramática generativa) Helmut Kohl (gran impulsor de la idea de Europa) y Bernardo Bertolucci (director de cine), entre muchos otros.
AICE cuenta en la actualidad con casi 70 miembros repartidos por toda España. El mercado en el que trabajamos hoy es muy distinto del que conocieron los fundadores de la Asociación: se trabaja con una especialización mucho mayor y en un entorno mucho más competitivo. Sin embargo, los intérpretes de AICE siguen siendo quienes realizan más días de trabajo en España (más de 8.000 jornadas en 1999). En definitiva, si bien es cierto que mucho ha cambiado desde 1968, la calidad, la profesionalidad y una actitud abierta a acoger a los mejores intérpretes que van surgiendo en España siguen siendo, y serán en el futuro, los ingredientes básicos que explican el éxito de AICE.
|